Agrologia

LA IMPORTANCIA DEL SUELO

La agricultura subvencionada

                   Cuando la agricultura requiere de subvención, el agricultor y la sociedad consumidora de ésa agricultura están atados a los intereses del ente que subvenciona.

Queremos una agricultura subvencionada, ligada a los intereses económicos europeos, o preferimos una agricultura libre, dónde el agricultor pueda ganarse el sueldo con su trabajo??

 

La agricultura es, posiblemente, el sector con más decrecimiento en cuantía de operarios a lo largo del tiempo, tal y como indica la siguiente gráfica. En parte, el menosprecio agrario ha agraviado una imagen poco favorecedora del mundo agrícola y de la forma de vida de los payeses. Y por otra parte, el trabajo duro de la vida en el campo y la baja remuneración económica no son valores atrayentes en la actualidad.

 

Fuente: INE y MAPA. Adaptación hasta el año 2013 por Culturaedafica.

Fuente: INE y MAPA. Adaptación hasta el año 2013 por Culturaedafica.

 

Esta despoblación del sector agrario (un 2% de la población española, como población activa), reduce paralelamente las producciones agrícolas de un país, siendo motivo catalizador de que un elevado porcentaje de las ayudas de la Comunidad Europea (el gasto agrario representa en torno al 45 % del presupuesto comunitario), estatales y autonómicas se destinen a este sector tan necesario y esencial como subestimado e ignorado. Arduas cuentas entre la reducida población dedicada a la agricultura/ganadería (productores de alimentos) y la creciente población a alimentar (consumidores), la Unión Europea dispone de subvenciones a la agricultura para potenciar las explotaciones y las producciones, y minimizar el abandono de tierras.

Así pues, el agricultor obtiene valor económico de: a) la cosecha, que normalmente se vende a cooperativas u organizaciones de fruta y verdura en el que el precio de mercado es bajo, por lo que ganan más los intermediarios que los payeses (como se puede observar en la siguiente gráfica sobre el precio del tomate), y b) las subvenciones, en el caso de aquellos que se puedan acoger a alguna ayuda, que les obliga a ciertas cláusulas.

 

El sistema de subvención a la agricultura mediante la PAC (Política Agraria Comunitaria) resulta tedioso y ciertamente alejado de la mayoría de los agricultores, debido a que resulta extremadamente burocratizado. Además, este sistema concede varios tipos de ayudas que obligan al agricultor a invertir el dinero cedido en organismos y asociaciones que decide el benefactor, por lo que la subvención inicial queda reducida.

Tal y como remarca Lucio A. Muñoz, la cultura de la subvención expulsa del mercado a multitud de pequeñas y medianas empresas dotadas de un modelo de negocio viable y, contradictoriamente, beneficia a empresas que únicamente se han constituido con el objetivo de obtener la correspondiente subvención.

 

Y que propuesta se plantea ante tal sistema?

Es legítimo que lo primero es devolverle al sector agrario y rural su dignidad, y aceptar su valor fundamental en la sociedad.

El agricultor debería ganarse la vida libremente, sin subvenciones, como cualquier trabajador de cualquier otro sector. Los productos alimentarios deberían tener un coste suficiente para que el agricultor pudiera vivir de su producción, sin necesidad de subvenciones ni ayudas. Debería ser un trabajo digno con un sueldo digno, siendo además el sector agrícola el primer encargado de nuestra salud!

 

Y si los agricultores no reciben las subvenciones anuales, que se hará de ese dinero??

El dinero que se destina a las subvenciones agrícolas no las deberían recibir los payeses, ya que éstos se deberían ganar la vida con su oficio. Una pequeña parte de las subvenciones debería guardarse como fondo para cuando las condiciones climatológicas u otros condicionantes externos no sean propicios y se pierdan las cosechas o el valor de mercado se mengue considerablemente. En ese momento sí que deberían subvencionarse las pérdidas e invertir ese dinero en importaciones para abastecer de comida a la sociedad, e invertir en los campos de cultivo y los agricultores que han sufrido los daños.

Y la gran parte de las subvenciones debería ir destinado a las familias que se encuentran con problemas económicos o incluso en el umbral de la pobreza, personas que no se puedan costear los alimentos. La mayor parte de las familias pueden pagarse la alimentación sin problemas, es más, considero que es en la alimentación donde no deberíamos escatimar, y esa parte de la población que vive con mínimos, a estas familias es a quien debería destinarse esas subvenciones con el objetivo de usarlo para el abastecimiento alimentario. Un abastecimiento con alimentos de calidad.

 

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This entry was posted on May 5, 2014 by in Disertaciones agrológicas and tagged , , , .
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