Agrologia

LA IMPORTANCIA DEL SUELO

Las lombrices de tierra

Este artículo representa un homenaje a todos aquellos grandes observadores de la naturaleza, y con ello, a la figura de Charles Darwin (entre otros que estudiaron las lombrices). Un personaje más o menos admirado, pero de irrefutable trayectoria científica. Y es una de sus obras que aquí quisiera compartir, y que alento a todo horticultor que guste indagar y a todo lector curioso a leer : la formación del mantillo vegetal por la acción de las lombrices, con observaciones sobre sus hábitos, traducida por varios autores (2011), cuyo contenido abrió una de las puertas al conocimiento de las lombrices de tierra y su ligazón con la evolución edáfica, y de la cual han resultado muchos ensayos que no es objetivo exponer aquí puesto que hay basta bibliografía en la red.

Comentar primeramente un inciso acerca de la palabra “mantillo”, que se distingue durante el texto de la obra, y de la que se comenta literalmente:

El mantillo se podría asimilar al humus. Darwin concluyó que todo el mantillo vegetal de los campos había pasado muchas veces a través del intestino de las lombrices, por lo que consideró, en un momento dado, que el término de “mantillo animal” sería en muchos aspectos más adecuado que el término comúnmente usado de “mantillo vegetal.

Aunque se comenta que Darwin estudió las lombrices durante los últimos años de su existencia, publicando dicho libro en 1881 en el cual presentaba estudios científicos pioneros acerca de estos organismos del suelo; lo cierto es que estos gusanos le captaron a lo largo de toda su vida. Un ejemplo es la muestra que realizo Darwin ante la Sociedad Geológica de Londres, en 1837 (a los 28 años), en relación a la formación del mantillo, en que las pequeñas rocas calcáreas calcinadas y las cenizas, esparcidas abundantemente en la superficie de varias praderas, fueron encontradas después de unos pocos años enterradas varios centímetros bajo la superficie, pero formando aún una capa. Este aparente hundimiento de partículas superficiales se debe (como fue primeramente sugerido por el Sr. Wedgwood) a la gran cantidad de tierra fina llevada continuamente a la superficie por las lombrices mediante los turrículos.

 

Distribución de las lombrices

Las lombrices se encuentran distribuidas en todo el mundo. Existen más de 200 géneros de lombrices, que pueden vivir incluso en suelos pobres y delgados. E incluso, como sucede en Escandinavia, hay lombrices que viven bajo el agua. Se han encontrado lombrices a 900 metros sobre el nivel del mar, e incluso a más altitud en el Himalaya.

Sin embargo, son poco presentes, incluso ausentes, en la turba fibrosa, parda y seca, tan usada en jardinería. En los caminos secos de arena o grava, y en donde de manera natural crecen arbustos, helechos, pastos silvestres, musgos y líquenes, difícilmente se puede encontrar alguna lombriz.

De manera general, las lombrices se mueren fácilmente en agua salada.

Las lombrices suelen encontrarse de manera general cerca de la superficie, aunque también pueden hallarse a bastante profundidad (120 cm o más) debido a circunstancias diversas.

Cabe destacar, sin embargo, que en suelos donde hay grandes colonias de hormigas, decrece la población de lombrices, y que el ácido acético (el vinagre por ejemplo) es un veneno mortal para las lombrices.

 

Breve fisiología de las lombrices

Las lombrices no disponen de ojos ni oídos pero son muy sensibles a las vibraciones, a la luz (según intensidad y duración) y a la temperatura. Disponen del tacto muy desarrollado, pero de un débil olfato. Y la respiración la realizan a través de la piel (ya que no poseen órganos respiratorios).

Los dos sexos se presentan en un mismo individuo, pero se requieren dos individuos para el apareo.

En referencia al movimiento, las lombrices pueden reptar hacia adelante y hacia atrás, pudiendo girar su cuerpo completamente dentro de la galería.

Cabe destacar también en cuanto a anatomía, las glándulas calcíferas. Según comentan los autores de la traducción, las funciones de las glándulas calcíferas han estado en controversia durante muchos años. Stephenson (1930) enumeró las siguientes: 1) excreción de carbonato de calcio (sugerido por Darwin), 2) absorción de oxígeno, 3) excreción de bióxido de carbono, 4) absorción de nutrientes, y 5) neutralización de ácidos orgánicos (propuesto por Darwin). Laverack se inclinó por el control del balance ácido-básico del cuerpo de la lombriz. Y otra función reciente mencionada por Briones (2008) considera que estas glándulas sirven para regular la pérdida de agua y que surgieron como una adaptación al medio terrestre. Varios autores (2008), entre ellos Briones, demostraron experimentalmente que las glándulas calcíferas sirven para regular la cantidad de CO2 en los tejidos y que de este modo, tanto el CO2 metabólico como el del ambiente sería fijado por estas estructuras.

Las mollejas trituran la tierra que consumen las lombrices. De la misma manera que aves gallináceas y struthionas (como la avestruz) tragan piedras para ayudar la trituración del alimento, lo mismo hacen las lombrices.

Fisiología lomriz

Imagen de la fisiología de una lombriz, dónde se observan el esófago (dónde tiene las glándulas calcíferas, encargadas de reducir la concentración de calcio en sangre) y la molleja entre otros órganos. Fuente: http://www.bioscripts.net/zoowiki/temas/10D.html

Comentar que posteriormente a las investigaciones de Darwin, y como información curiosa, se ha conocido que las lombrices de tierra no tienen corazón como tal, pero tienen un órgano (arco aórtico) que actúa de manera similar a un corazón. Las lombrices de tierra tienen cinco “corazones”.

 

Hábitos de las lombrices

Durante el verano, cuando el suelo está duro, se entierran a una considerable profundidad y dejan de ser activas, del mismo modo que lo hacen en invierno cuando el suelo se congela.

Las lombrices son de hábitos nocturnos. Durante el día permanecen en las galerías, excepto durante el apareamiento o individuos enfermos que van a morir en superficie. Aparentemente también abandonan las galerías cuando, durante sus viajes de exploración, encuentran nuevos sitios para vivir.

Las lombrices excavan las galerías de dos modos: expulsando la tierra por todos lados o tragándola y expulsando turrículos.

Muestras turrículos

Fotografías de dos tipos de turrículos de distinta morfología, a escasos metros unos de los otros, ambos encontrados en el castillo cátaro de Peyrepertruse, Occitania, Francia (noviembre 2015).

Si la tierra fuera tragada solamente cuando las lombrices amplían sus galerías o hacen unas nuevas, los turrículos serían solo expulsados ocasionalmente, pero en mucho lugares se pueden observar turrículos frescos cada mañana, siendo considerable la cantidad de tierra expulsada de la misma galería en los días sucesivos. Por otro lado, las lombrices no hacen galerías a gran profundidad, excepto cuando el clima es muy seco o extremadamente frío.

Los turrículos tienen forma de torre, con un túnel abierto en el centro. Un pequeño túnel cilíndrico que atraviesa el centro de cada torre sirve a las lombrices para subir y expulsar la tierra que ha sido tragada y es de este modo que va aumentando la altura. Una estructura de esta clase no permitiría que las hojas de los alrededores fueran introducidas fácilmente dentro de las galerías.

Aunque las lombrices usualmente viven cerca de la superficie, aun así elaboran galerías a una considerable profundidad durante sequías prolongadas y fríos intensos, encontrándose galerías en profundidad durante el invierno, cuando el clima es muy frío (se encontraron hasta a 66 cm).

 

Alimentación

Las lombrices son omnívoras. Ingieren enormes cantidades de tierra, extrayendo todo el material digerible que ésta pueda contener, y también gran cantidad de hojas parcialmente descompuestas, así como pedúnculos, flores frescas o descompuestas, azúcares y grasas, e incluso carne cruda.

Las lombrices arrastran los alimentos en profundidad para consumirlos en sus galerías. Comen hojas parcialmente descompuestas, [en orden de más a menos agrado] de rábano, zanahoria, cereza silvestre, cebolla, apio, nabo, col, remolacha, etc. Las hojas preferiblemente son blandas (ni gruesas ni duras), puesto que no tienen dientes para triturar el material vegetal. Las hojas trituradas y la tierra son siempre encontradas en distintas regiones del intestino.

Durante su descomposición, las hojas generan abundantes ácidos de distinta clase, los cuales se agrupan bajo el término de ácidos húmicos.

Los turrículos de las lombrices suelen ser en su mayoría ácidos, aunque rápidamente pueden volverse neutros, puesto que los ácidos húmicos son de fácil descomposición.

Las lombrices capturan hojas y otros objetos, no solo como fuente de alimento, sino que también son usados para tapar las entradas de las galerías, sellándolas con suelo húmedo expulsado de su cuerpo. Otros objetos como pecíolos, pedúnculos de flores, ramitas podridas, pedazos de papel (material que Darwin usaba en sus investigaciones), plumas, pelo de animal, etc. se ha llegado a observar que incluso con piedras, si no disponen de otros materiales, tapan las entradas de las galerías. Y normalmente las tapan durante la noche.

Se dice que las lombrices tapan las galerías para prevenir la evapotranspiración, y no como se había creído que era para evitar el ataque de escolopendras (escolopendromorfos), su enemigo primordial, carabus (coleóptero adéfago) o staphylinus (coleóptero), puesto que son animales diurnos mientras que las galerías se abren también durante la noche.

Enemigos lombrices

Escolopendra (izq.), Carabus sp. (centro) y Staphylinus sp. (drcha).

En el mantillo ordinario que consumen las lombrices, se encuentran numerosos huevos, larvas, pequeñas criaturas vivas y muertas, esporas de plantas criptógamas y micrococcidos como aquellos que originan al salitre. Todos estos organismos junto con algo de celulosa proveniente de hojas y raíces parcialmente descompuestas, podrían perfectamente explicar la gran cantidad de mantillo consumido por las lombrices.

Después de tragar tierra, ya sea para hacer su galería o como alimento, las lombrices generalmente se dirigen a la superficie para vaciar sus cuerpos. La tierra expulsada es mezclada exhaustivamente con las secreciones intestinales, por lo que se vuelve viscosa y, después de secarse, se pone dura.

Si la tierra fina vaciada por las lombrices se esparce uniformemente, en muchos lugares se formará a lo largo de un año una capa de 0,5 cm de espesor.

Las lombrices expulsan tierra en diferentes cantidades, según su alimentación. Cuando consumen tierra como alimento en lugar de hojas, y cuando están haciendo galerías profundas, expulsan más tierra.

Las lombrices, por otro lado, ayudan a incrementar considerablemente la materia orgánica del suelo debido a la increíble cantidad de hojas medio podridas que arrastran dentro de las galerías, a 5,8 cm bajo el suelo. Esto lo hacen principalmente para obtener comida y, parcialmente, para cerrar las entradas de sus galerías y revestir la parte superior de las mismas. Las hojas que consumen son humedecidas, desgarradas en varias tiras, parcialmente digeridas e íntimamente mezcladas con el suelo, y es este proceso el que proporciona al mantillo vegetal su tinte uniformemente oscuro. Se sabe que varias clases de ácidos son generados durante la descomposición de la materia vegetal, considerando el contenido intestinal de las lombrices y el hecho de que los turrículos son ácidos, parece probable que el proceso de digestión induzca un cambio químico análogo en las hojas medio descompuestas que fueron tragadas y trituradas. La gran cantidad de carbonato de calcio secretado por las glándulas calcíferas sirve aparentemente para neutralizar los ácidos generados, pues el fluido digestivo de las lombrices no actúa a menos que sea alcalino. Dado que el contenido de la parte superior del intestino es acido, la acidez difícilmente puede deberse a la presencia de ácido úrico. Podemos entonces concluir que los ácidos en el tubo digestivo de las lombrices se forman durante el proceso digestivo y que probablemente son casi de la misma naturaleza que aquellos del humus ordinario. Estos últimos son bien conocidos por tener el poder para desoxidar o disolver el peróxido de hierro, como puede ser observado en dondequiera que la turba se encuentre por encima de arenas rojas, o en donde las raíces podridas penetren estas arenas. Cuando mantuvo algunas lombrices en un bote lleno con arena rojiza muy fina, consistente en minúsculas partículas de sílice revestidas de óxido de hierro rojo, las lombrices revistieron las galerías hechas a través de esta arena del modo habitual con los turrículos, formados a partir de una mezcla de arena, secreciones intestinales y desechos de las hojas digeridas. Esta arena, había perdido casi toda su coloración rojiza. Cuando una muestra pequeña de esta arena fue observada al microscopio, la mayoría de los granos eran transparentes y sin color debido a la disolución del óxido, mientras que casi todos los granos obtenidos del suelo no ingerido del bote estuvieron revestidos con óxido. Incluso los ácidos clorhídrico, nítrico y sulfúrico, diluidos de acuerdo a la farmacopea, producen un efecto menor que los ácidos del intestino de las lombrices.

Cuando las lombrices arrastran las hojas dentro de las galerías como alimento, primero desgarran en tiras más finas, después las digieren parcialmente y las saturan con sus secreciones intestinales y urinarias, y finalmente las mezclan con mucha tierra. Esta tierra forma el rico humus de color oscuro que casi por doquier cubre la superficie de la tierra como una capa o manto.

 

Miscelánea…

Charles Darwin, llegó incluso a investigar sobre la inteligencia de las lombrices, admitiendo que poseen algún grado de inteligencia, basándose en la capacidad de estas para juzgar el mejor modo de introducir los objetos en las galerías.

 

Clasificación de las lombrices

Darwin no clasificó las lombrices de esta manera, sin embargo en la versión española del libro se comenta la clasificación que se hizo con posterioridad y la que considero interesante de hacer mención. Las lombrices pueden consumir hojas o tierra y en función de ello se clasifican en distintas categorías ecológicas. Bouché (1977) definió a las anécicas como aquellas lombrices que comen hojas y tierra para hacer sus profundas galerías permanentes verticales, las epigeas como aquellas que consumen hojas y humus rico y viven en la hojarasca o en los primeros centímetros del suelo, y las endogeas como las que viven dentro del suelo y consumen tierra. Lavelle (1981) separó estas últimas en tres grupos según el consumo de tierra muy rica del horizonte A (polihúmicas), tierra medianamente rica del horizonte A (mesohúmicas) o tierra pobre del horizonte B (oligohúmicas). Estas clasificaciones siguen vigentes hoy día.

Tipos de lombrices

Imagen de los horizontes que frecuentan (hábitats) los distintos tipos de lombrices y ejemplos de cada una de ellas. Fuente: http://foro.infojardin.com/threads/vermicompostaje-procesos-a-considerar.1363/page-63

Para mayor información acerca de esta clasificación, recomiendo el cuadro resumen que se encuentra en este artículo: http://www.ansararagon.com/wp-content/uploads/2015/02/Lombrices-en-la-tierra.pdf

 

Los turrículos: el movimiento vertical de tierra y el enterramiento de materiales

Las lombrices mueven cantidades de tierra fina hacia la superficie, enterrando objetos que se encuentren en la capa más superficial. La cantidad de tierra desplazada, Darwin la evaluó mediante dos métodos: 1) por la velocidad a la que son enterrados los objetos que se encuentran en la superficie, y 2) pesando la cantidad de tierra expulsada en un tiempo establecido.

Lombriz excretando turrículo

Lombriz excretando turrículos de tierra. En huerto regenerativo, en el Parc Agrari del Baix Llobregat (mayo, 2016).

En uno de los experimentos, se observó que las lombrices habían producido una capa promedio de 0,56 cm anualmente. Y otro resultado fue un incremento anual promedio en grosor del suelo de 0,5 cm (suelo depositado). Esta cifra depende directamente de la cantidad de lombrices y de las características del lugar, que afectan a las lombrices de manera más o menos activa).

Un peso medio de un turrículo es de unos 35 gramos, aunque depende del clima y del ambiente.

Darwin observó que al igual que piedras a pie de suelo quedaban enterradas poco a poco a lo largo de los años, lo mismo habría pasado con edificaciones antiguas u otros objetos que se han conseguido conservar hasta ahora. Una piedra (de 162,5 cm de largo, 43,2 cm de ancho y 25 cm de grosor) que yacía en un pasto,  en 35 años se había hundido 3,8 cm; es decir, que a esta velocidad, la piedra se hubiera hundido completamente en 247 años, si no hubieran afectado agentes externos, como fuertes lluvias por ejemplo. Otra piedra algo mayor (170,2 cm de longitud, 99 cm de ancho y 38 cm de grosor) hubiera sido completamente hundida por la acción de las lombrices en 262 años. Cabe destacar, que la gravedad específica de los objetos no influye en la velocidad de hundimiento.

Hensen (1877) calculaba unas 133.000 lombrices/ha de tierra, aunque Lee (1985) señaló que en pastizales europeos se habían registrado 1.000 y hasta 2.000 individuos lumbricidos/ m2, siendo entre 10 y 20 millones de lombrices/ha. Así pues, Hensen considera el peso de una lombriz es de 1 gramo. A su vez, Hensen menciona una cantidad de 48 galerías/m2, mientras que Lee indica que en huertos de Holanda y en pastizales de Francia se registraron 200 y 800 galerías/m2 respectivamente. Y el peso de los turrículos, en seco, excede generalmente los 28 gramos, y en ocasiones llega a 113 gramos.

En tierras de pasturas pobre, los turrículos son más grandes que en pasturas que producen rica vegetación. La explicación parece ser que las lombrices tienen que consumir mayor cantidad de tierra cuando ésta es pobre, para obtener suficientes nutrientes.

Cabe destacar igualmente, que la tierra más fina de los turrículos es lavada por las lluvias.

 

Unos cuantos estudios más…

En una de sus observaciones, Darwin contabilizó en un aterrazado que 19 toneladas/ hectárea de tierra seca eran expulsadas anualmente por las lombrices, y en un pasto comunal, de tierra arenosa, fue de 40 toneladas / hectárea de tierra al año.

 

Cuadro resumen de distintos casos de turrículos expulsados

Lugar

tiempo Superficie

Producción de turrículos

Cerca de Niza (Francia) Durante un año aprox. 30,5 cm2 36,45 toneladas anuales/ha
Campo de pasturas pobres, en el fondo de un extenso valle sobre material calcáreo Durante 45 días aprox. 8,4 ha 45,3 toneladas anuales/ha
Aterrazado antiguo en Leite Hill Place Durante 369 días 8,4 ha 18,9 toneladas anuales/ha
Tierras comunales de Leite Hill Durante 367 días 8,4 ha 40,25 toneladas anuales/ha

Los turrículos de la terraza equivalieron a 317 cm3, que al ser esparcidos sobre 8,4 ha forman una capa de 0,25 cm de espesor (lo que es lo mismo, una capa de 2,3 cm cada 10 años). Los turrículos de las tierras comunales equivalieron a 501 cm3, que forman una capa de 0,4 cm de espesor (una capa de 3,8 cm de espesor cada 10 años).

 

Cuadro resumen de distintos casos de acumulación del mantillo vegetal, a lo largo de 10 años

Lugar (del Reino Unido) tiempo de acumulación Acumulación mantillo / 10 años
Pasto seco y arenoso, cerca de Maer Hall Durante 14 años y 8 meses 5,6 cm
Terreno pantanoso, cerca de Maer Hall 21 años y medio 4,8 cm
Terreno muy pantanoso, cerca de Maer Hall 7 años 5,3 cm
Pastura arcillosa y de buena calidad sobre material calacreo, en Down 29 años 5,6 cm
Ladera de un valle sobre calizas, con un suelo arcilloso muy pobre (suelo desfavorable para las lombrices) y recientemente convertido en pastura, en Down 30 años 2,1 cm

 

En cada hectárea de tierra lo suficientemente húmeda y no muy arenosa, gravosa o pedregosa que pudiera impedir a las lombrices habitarla, más de 25 toneladas de tierra pasan anualmente a través de los cuerpos de estos animales para ser llevadas a la superficie.

Además de los turrículos de tierra de las lombrices, hay insectos que también expulsan tierra, además de acumulaciones de tierra por erosión-sedimentación (con mínimas pendientes se produce erosión). Darwin asevera que puede haber pérdidas de suelo incluso en superficies planas o de suaves pendientes por la acción de las lombrices, y mediante las corrientes de agua o aire (deslizamiento de los turrículos húmedos y rodamiento de los turrículos secos desintegrados).

Parece ser que la naturaleza de la vegetación y otras situaciones accidentales como la intensidad de la lluvia, la dirección y la fuerza del viento, etc. pueden ser más importantes que el ángulo de inclinación al momento de determinar la cantidad de tierra que se desliza en una pendiente.

En casi todos los países húmedos son extraordinariamente abundantes y, debido a su tamaño, poseen una gran fuerza muscular. En varias regiones de Inglaterra, en cada hectárea de tierra más de 25 toneladas de tierra seca son llevadas a la superficie cada año, al pasar a través de los cuerpos de estos animales, de este modo todo el estrato superficial del mantillo vegetal pasa a través de sus cuerpos en unos pocos años.

Se ha demostrado en muchos lugares que cada año las lombrices forman en la superficie una capa de tierra de 0,5 cm de grosor por cada 0,4 ha, y que si una pequeña parte de ésta se desliza, rueda o es lavada en cada superficie inclinada, aunque sea por una corta distancia, o si es repetidamente llevada por el viento en una dirección, en el curso de los siglos se producirá un gran efecto.

Sin embargo, cabe destacar que la acción de las lombrices se encuentra estrechamente vinculada a la climatología de un lugar, el tipo de suelo y el trato que se le da a este.

 

Funciones de las lombrices en el suelo (en base a Darwin y otros autores)

  • Transportan tierra fina a la superficie, aunque sea una cantidad relativamente pequeña, pero que resulta excelente para el crecimiento de las raíces, ya que exponen el mantillo al aire y lo tamizan, eliminando las piedras más grandes y dejando sólo las partículas que pueden tragar (partículas finas y porosas).
  • Aran el suelo, produciendo una capa promedio de 0,5 cm de suelo anualmente (en un suelo sano y algo húmedo).
  • El mantillo producido retiene la humedad (incremento de humedad del suelo), incrementa la absorción de todas las sustancias solubles, facilitando la absorción de sustancias solubles por las plantas, así como mejorar las condiciones para que se produzca el proceso de nitrificación.
  • Participan activamente en los ciclos del carbono y nitrógeno.
  • Mejoran las propiedades físicas y químicas del suelo.
  • Entierran objetos: Los huesos de los animales muertos, las partes más duras de los insectos, las conchas de los moluscos terrestres, hojas, ramas, etc. son todos enterrados bajo la acumulación de turrículos, por lo que al ser alcanzados por las raíces de las plantas ya están en un estado de descomposición más o menos avanzado.
  • Incrementan la materia orgánica en el interior del suelo (en profundidad), debido a la increíble cantidad de hojas medio podridas que arrastran dentro de las galerías.
  • Degradan la materia orgánica.
  • Mejoran la estructura del suelo, siendo su principal efecto el separar las partículas finas de las gruesas, mezclar todo con los restos vegetales y saturarlo con sus secreciones intestinales.
  • Las lombrices contribuyen a la desintegración química de las rocas y de partículas pequeñas. Ayudando a la formación del suelo.
  • Descompactan el suelo.
  • Mediante sus galerías, facilitan el drenaje (circulación) del agua del suelo en profundidad, incrementan el flujo de aire (aumentando la oxigenación del suelo) y potencian el movimiento y el desarrollo de las raíces.
  • A su vez, el mayor flujo de agua incrementa el transporte de nutrientes y compuestos químicos.
  • Promueven la actividad microbiana.
  • Las lombrices se alimentan de bacterias y protozoarios, y a su vez excretan microorganismos no patógenos para las plantas.
  • Disponen de un amplio abanico de depredadores, por lo que tienen gran importancia en la red trófica.

 

 

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One comment on “Las lombrices de tierra

  1. Michael Rök-Ramirez
    March 8, 2017

    Gracias por el excelente discurso

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This entry was posted on June 27, 2016 by in Uncategorized, [Macro]organismos and tagged , , , , , , , , .
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